Reflexión 14 de marzo
El viernes 14 de marzo las clases correspondientes a los componentes de Inteligencia Artificial y Tecnologías no se desarrollaron con total normalidad, ya que la institución celebró el Día de las Matemáticas. Esta actividad, organizada principalmente por el área de matemáticas, contó con el apoyo de la profesora Sandra Morales, quien destinó el horario habitual de clase para participar en la preparación y desarrollo del evento.
Durante la jornada, se convocó a los estudiantes de los grados 12° y 13° para colaborar voluntariamente en aspectos logísticos, tales como la rotación de los grupos escolares y el acompañamiento en los distintos espacios de la feria. En mi caso, estuve apoyando en estas tareas durante buena parte del día. Aunque este año no tuve el rol de expositora, como sí ocurrió el año pasado cuando cursaba grado 11°, fue enriquecedor vivir la experiencia desde una perspectiva diferente. Observar cómo se desarrolla el evento desde la organización y la asistencia también me permitió valorar el trabajo colectivo detrás de este tipo de actividades.
Además, el tiempo sin clase formal fue aprovechado para avanzar de forma autónoma en tareas académicas relacionadas con la práctica inmersiva, como el curso de Excel y la actividad sobre metodologías activas. Esta organización personal me permitió continuar con mis compromisos, a pesar de no tener una clase estructurada, lo que reafirma la importancia del trabajo independiente y del buen manejo del tiempo.
En resumen, aunque no hubo clase como de costumbre, fue una jornada productiva y formativa desde distintos enfoques. La experiencia de participar en un evento institucional, combinada con el avance autónomo en actividades académicas, reafirmó mi compromiso con la formación docente y me permitió seguir desarrollando habilidades organizativas, colaborativas y de autogestión.

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